Hola de nuevo. Quería aprovechar mi
segunda entrada en el Blog para hacer una pequeña justificación de por qué he
elegido, de entre todos los ámbitos de la Educación Social, la educación
socioambiental.
En primer lugar, sé que este ámbito es
uno de los menos demandados en la actualidad dentro del área del educador
social. Tan solo basta con mirar el listado de centros ofertados por la
Universidad para la realización de los “Practicum”, y darse cuenta como año
tras año se trata del ámbito donde menos incidencia hay. A nivel de currículum
en la facultad, tan solo en una optativa de cuarto llamada “Educación para la
Sostenibilidad” se aborda este ámbito desde el perfil profesional del educador.
Pero a mi juicio, y habiendo cursado y superado la materia, falta profundizar más
en el ámbito en sí, ver la verdadera labor que puede llevar a cabo un educador
social en este ámbito. No obstante, y eso es un tema que he podido constatar
con más compañeros durante estos cuatro años, es una constante el hecho de que
a lo largo de la carrera recibamos una formación muy generalizada, haciendo
pequeñas incursiones en diferentes ámbitos pero apenas sin profundizar en
ellos. Esto no solo lo hemos comentado en diferentes círculos (incluso hemos
realizado asambleas para analizar lo que han sido estos cuatro años y los
puntos a mejorar del grado), sino que nos hemos chocado de lleno con ello en la
realización de los diferentes “Practicum”, donde hemos llegado a nuestros
respectivos centros sin tener un conocimiento real sobre el ámbito del que
vamos a realizar las prácticas.
Fuera de lo que es la realidad del ámbito
dentro de la formación en la carrera, hay otras cuestiones que me llevan a
defender la importancia de la educación socioambiental como ámbito de la
Educación Social, sin pretender desmerecer o quitar importancia al resto de
ámbitos, pero sí dándole a éste el reconocimiento que, en mi opinión, debería
tener. Para ello me baso en que, a diferencia de otros ámbitos donde los
usuarios o “población diana” son un grupo de personas con unas características
específicas por las cuales son vulnerables o están en riesgo de exclusión, en
el caso de la educación socioambiental todos los habitantes y seres vivos del
planeta somos los usuarios los que estamos en riesgo si no afrontamos la
problemática que supone el cuidado del medio ambiente. Además, otra característica
que tiene la educación socioambiental es que, aunque se trata de un ámbito por
sí misma, se puede trabajar de manera transversal con el resto de ámbitos. Podemos
trabajar la educación socioambiental desde la animación sociocultural,
realizando juegos o actividades que ayuden a concienciar y sensibilizar a la
población. También podemos trabajarla con menores, con la Tercera Edad, con
discapacitados, así como otros usuarios de los diferentes ámbitos de la Educación
Social. Un ejemplo de esto, como tengo previsto publicar en una entrada próximamente,
es la labor que llevé a cabo en el ámbito socioambiental en el Jardín Botánico
de la Universidad de Valencia, donde realicé mi “Practicum I” y donde tuve la
oportunidad de trabajar tanto éste ámbito como otros, con la educación
socioambiental como eje principal.
Espero que con esta justificación, y con
futuras publicaciones en el blog, consiga llegar al máximo número de personas y
concienciar sobre la importancia que este ámbito tiene, ya no solo desde el
punto de vista del educador, sino desde el deber que tenemos todos como ciudadanos
de cuidar y proteger nuestro entorno natural.
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